Blizzard Entertainment reclama 8,5 millones de dólares por daños y prejuicios a la empresa alemana Bossland, responsable de la creación y venta de un software ilegal, el cual permitía los usuarios hacer trampas y obtener ventajas en los diversos juegos. Alguno de los títulos afectado por dichos programas eran Diablo II, World of Warcraft y Heroes of the Storm.

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No es el primer caso en el que una gran compañía del sector de los videojuegos toman medidas legales para frenar la extensión de este tipo de prácticas ilegales que tanto daño hacen a la comunidad de jugadores. Riot Games, la firma responsable del popular MOBA League of Legends, recibió 10 millones de dólares en compensación económica contra la empresa LeagueSharp por la creación de un bot y un servicio de scripting.

La firma alemana distribuyó más de 100.000 de estos productos ilegales por todo el mundo y casi un 40% eran destinados a los juegos de Blizzard. Los últimos informes indican que la compañía alemana distribuyó al menos 42.000 copias de su software tan solo en los Estados Unidos, por lo que habrá que esperar la resolución del tribunal para conocer la cuantía de la infracción.