Primer lustro de los años 90. Los videojuegos en 3D todavía no se habían asentado en las consolas del momento. El PC ya empezaba a marcar tendencia en este sentido, con títulos cuyos entornos gráficos estaban muy lejos, tecnológicamente hablando, de lo que mostraban las sobremesas o portátiles de la época. Sega Saturn aún no había hecho aparición en el mercado, tampoco PlayStation y mucho menos Nintendo 64 (ésta última llegaría a España en 1997). Era la época dorada de los 16 bits, con dos máquinas claramente dominadoras: Super Nintendo y Sega Mega Drive.

La sensación de probar un título por vez primera en la consola de algún amigo cuando solamente lo habíamos visto en imágenes de revistas especializadas o en algún que otro anuncio comercial de televisión, era única.

La forma de jugar de entonces era muy diferente a la que es hoy en día. No había videojuegos online masivos (Dreamcast ofrecería esta conexión a Internet a finales de los noventa) y la experiencia de juego grupal se reducía a 2 o 4 personas en una misma habitación. Sin embargo, esa esencia de juego, esa sensación de probar un título por vez primera en la consola de algún amigo cuando solamente lo habíamos visto en imágenes de revistas especializadas o en algún que otro anuncio comercial de televisión, era única.

El RPG Illusion of Time, conocido en otros lugares como Illusion of Gaia

Como es habitual en este tipo de reportajes, no queremos entrar a valorar qué juegos eran más o menos divertidos, cuáles tenían mejor jugabilidad o gráficos o qué consola era mejor o peor, si no lo que supuso esta época de los 16 bits. Una época en la que los títulos de plataformas y beat em ups eran los auténticos reyes; juegos rápidos, normalmente sin excesiva dificultad, divertidos, amenos y sencillos, se convertían en aptos para toda la familia, desde el niño más pequeño, hasta el abuelo más veterano.

Aladdín en su versión de Mega Drive

La factoría Disney tuvo mucho que decir en esta época. Ahora, el gigante del entretenimiento está llevando de nuevo a la gran pantalla clásicos animados como Aladdín o El rey León y no deja de ser interesante que ambas producciones tuvieron un notabilísimo éxito, tanto de crítica como de ventas, en sus versiones plataformeras de 16 bits. Dos de los juegos más recordados y divertidos por aquella generación (tanto en Mega Drive como en SNES), “renacen” nostalgicamente gracias a las “nuevas” películas de Disney.

Sin embargo, no solo fueron los títulos de Disney los que contribuyeron a esta industria. Las películas más exitosas de esos años o de años anteriores, también tuvieron sus versiones en 16 bits: Jurassic Park, Terminator 2, Aliens 3, Indiana Jones o Star Wars por decir solo algunas, nos trasladaban, a través de sus juegos, a vivir sus aventuras más allá de los visto en las salas de cine. Asimismo, esos grandes beat’em ups como TMNT Turtles in Time (Tortugas Ninja), Double Dragon, Golden Axe o Dungeons & Dragons (algunos de ellos se iniciaron en la generación anterior de 8 bits) nos proporcionaron una felicidad extrema.


TMNT Turtles in Time

No podemos dejar de mencionar a grandes títulos que proporcionaron horas y horas de diversión a millones de jugadores durante esos años. La fantástica saga Donkey Kong de la mítica Rare, los Sonic y Mario de la época, los grandes títulos de lucha como Street Fighter II (que dio fama e impulsó a los juegos de lucha), los primeros Mortal Kombat o el increíble Killer Instinct y los juegos deportivos como FIFA con su llamativa perspectiva. Como olvidar los RPGs de 16 bits: Terranigma, A Link to the Past, Secret of Evermore, Secret of Mana, Phantasy Star o Lufia.

El cariño que tenemos hacia los títulos de 16 bits será, para nosotros, difícilmente superable.

Podríamos mencionar tantos y tantos juegos que han pasado a la historia como, seguramente, no lo harán muchísimas de las producciones de hoy en día (personalmente tengo que decir que con Bubsy me lo pasé en grande). El cariño que tenemos hacia muchos de esos títulos (al menos los que disfrutamos de ellos), será, para nosotros, difícilmente superable. Los juegos retro tipo 16 bits están más de moda que nunca y son muchos los estudios de desarrollo, sobre todo independientes, que se decantan por este estilo debido, entre otras cosas, a la nostalgia de esa época y a que entienden que los jugadores veteranos lo apreciarán con mucho más valor.

¡Larga vida a los juegos de 16 bits!

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