Oculus ha tomado la decisión de cerrar su estudio interno de realidad virtual Story Studio, el cual tiene a sus espaldas cortos tan conocidos como Lost, Henry y Dear Angelica. Por otra parte, la firma de hardware se compromete a seguir apoyando el contenido de VR no relacionado con videojuegos con un fondo de 50 millones de dólares.

Story Studio.

Story Studio se formó hace dos años como un medio para servir de inspiración para los cineastas tradicionales. Sin embargo, Oculus ha tomado la decisión de pivotar el estudio hacia el apoyo de desarrolladores externos en lugar de realizar ellos mismos sus propias producciones cinematográficas.

“Ahora que una gran comunidad de cineastas y desarrolladores están comprometidos con la forma de arte narrativa de la realidad virtual, vamos a concentrarnos en financiar y apoyar su contenido. Todavía estamos absolutamente comprometidos con el crecimiento de las película en este formato y el ecosistema de contenido creativo. Gracias a la portación de capital, los artistas tendrán la ayuda necesaria para impulsar las ideas más innovadoras y revolucionarias”, comentó en un blog Jason Rubin, vicepresidente de contenido en Oculus.