La desarrolladora de videojuegos finlandesa Rovio, conocida por ser la creadora de la saga Angry Birds, ha vendido su estudio de animación de televisión con sede en Vancouver a Kaiken Entertainment, junto con su negocio de edición de libros y de algunas propiedades ajenas a la marca Angry Birds. Aún se desconocen las cifras concretas, pero sí es cierto que Rovio planeaba realizar despidos en esta división.

Angry Birds

 

El acuerdo fue descrito por Rovio como “parte de la reorganización en el curso de la división de animación de la compañía”, la cual lanzó Angry Birds Movie en mayo del año pasado. La película basada en los conocidos personajes del videojuegos móvil recaudó unos 350 millones de dólares en las taquillas de todo el mundo, después de partir de un presupuesto de 73 millones.

Sin embargo, el estudio de animación con sede en la citada ciudad canadiense adquirido por la start up Kaiken, se centraba en la televisión. Por su parte, Rovio ha confirmado que ambas compañías seguirán en colaboración para futuros proyectos relacionados con la franquicia Angry Birds.