Sega ha realizado un ajuste sobres su datos financieros previstos para el presente año fiscal que finalizará el próximo 31 de marzo de 2018. Según su pronóstico inicial, publicado el 12 de mayo de 2017, la compañía japonesa proyectó unas ventas netas de 3.380 millones de dólares para el año fiscal, estimando un ligero aumento frente a los 3.260 millones de dólares del curso fiscal 2016.

Sin embargo, tras el ajuste realizado por Sega, se espera que las ventas netas disminuyan en 445 millones de dólares hasta estancarse en unos 2.930 millones, lo que significa un retroceso del 13,2% con respecto al año anterior. En términos de ganancias las cosas son aún peores para Sega, ya que se espera una disminución del 54,5%. Frente a las estimaciones originales de casi 98 millones de dólares, el nuevo ajuste las sitúa en apenas 44,5 millones.

Por su parte, la división de videojuegos de Sega parece estar funcionando razonablemente bien a pesar de este notable declive en los datos de la compañía. Las ventas netas de juegos solo se ajustaron en 44,5 millones de dólares hasta los 1.900 millones. Además, se espera que los ingresos generados por los juegos aumenten desde la estimación anterior de 89 millones de dólares a 124 millones.