El título que protagonizará este nuevo análisis indie en Gamedustria.com es The Flesh God, un videojuego 2D desarrollado por el estudio asturiano Nuberu Games. Si bien es cierto que The Flesh God no deja de ser un juego de plataformas más, el título de Nuberu se sale un poco de lo habitual en este género debido a la forma en la que tenemos que completar los distintos niveles.

The Flesh God es un juego sencillo solamente en cuanto a apariencia, ya que su dificultad hará a más de uno desesperarse a las primeras de turno. La historia, en la que la Tierra ha sido engullida por una masa gigantesca de carne y somos el único superviviente que queda para derrotarla, apenas cuenta en un título en el que, simplemente, hay que superar los niveles en el menor tiempo posible. Partidas cortas (o muy cortas) en las que no hay que estrujarse mucho la cabeza, o si.

The Flesh God es un juego sencillo solamente en cuanto a apariencia, ya que su dificultad hará a más de uno desesperarse a las primeras de turno.

Si que tenemos que comentar, e incluso subrayar, que el que un juego desarrollado en España carezca de textos en español aunque estos no sean apenas relevantes, es un paso atrás en la industria patria. Después de lograr que las grandes producciones estén, tanto traducidas como dobladas a nuestro idioma, los estudios independientes españoles deberían de contar siempre con el español como opción.

Jugabilidad

Los controles de The Flesh God son sencillos. Solamente hay que avanzar de izquierda a derecha y utilizar el arma que lleva nuestro protagonista para disparar enemigos y, sobre todo, para saltar y sortear los múltiples obstáculos con los que cuentan todos los niveles. Este es sin duda el apartado más original del juego, la forma de avanzar usando nuestra arma como herramienta. El arma irá mejorando a medida que avanzamos, permitiéndonos realizar movimientos más completos y sortear mejor los obstáculos.

A pesar de que la jugabilidad es sencilla, el completar los escenarios es, en muchas ocasiones, terriblemente complejoThe Flesh God empieza fuerte desde el minuto uno, difícil a más no poder nada más comenzar. Este es, dado nuestro punto de vista, uno de los aspectos negativos del juego: su excesiva dificultad. Obviamente, al tratarse de un juego de plataformas en versión para PC, no debería de completarse en diez minutos, pero The Flesh God puede ser frustrante y desesperante en muchos sentidos, lo que puede llevar al jugador a un hartazgo con excesiva facilidad. A pesar de ello, hay que valorar el buen diseño de los muchos escenarios con los que cuenta el juego.

A pesar de que la jugabilidad es sencilla, el completar los escenarios es, en muchas ocasiones, terriblemente complejo. The Flesh God empieza fuerte desde el minuto uno.

Nuestro protagonista no puede tocar (ni siquiera rozar) los elementos malignos que forman cada nivel. Si esto ocurre (que son muchísimas veces) deberemos empezar de nuevo, a no ser que crucemos alguno de los checkpoints que hallamos en cada nivel. Solo contaremos con una vida, así que, mucho cuidado.

En The Flesh God el objetivo es completar el nivel en el menor tiempo posible. El cronómetro corre y nos puede incluso penalizar si morimos demasiadas veces. Un ranking de los mejores tiempos de los jugadores que han completado el nivel aparecerá en el minimapa inicial, de tal manera que siempre podremos picarnos y mejorar nuestras marcas.

Gráficos y sonido

La escenografía de The Flesh God nos puede recordar a los clásicos videojuegos de recreativa de los años 90 en las que había que avanzar disparando y eliminando enemigos. El juego cuenta con un aspecto atractivo, bien definido y que llama la atención. Sin embargo, le falta detalle y es repetitivo. Todos los escenarios cuentan con el mismo aspecto, o muy similar, los obstáculos son muchas veces los mismos así como los enemigos, aunque estos están bien diseñados.

El juego cuenta con un aspecto atractivo, bien definido y que llama la atención. Sin embargo, le falta detalle y es repetitivo.

En cuanto a la música, la banda sonora es muy metalera y resultona, aunque, como en el aspecto gráfico, se hace repetitiva y un poco cargante. Los FX del título de Nuberu Games cumplen bastante bien: el disparo de la pistola o el espachurramiento cuando morimos son lo más destacable en este sentido. En términos generales, el sonido es correcto, cumple con su cometido sin excesivos alardes.

Conclusión

El videojuego de los chicos de Nuberu es llamativo estéticamente, rápido, ágil e incluso adictivo.

The Flesh God es un juego sencillo y complejo a la vez. Sencillo porque se trata de un título sin excesiva presuntuosiedad, sin un guión o historia detrás y que va directamente al grano (completar las pantallas), y complejo porque dominarlo al 100% para pasar los niveles puede convertirse en un verdadero rompecabezas. El videojuego de los chicos de Nuberu es llamativo estéticamente, rápido, ágil e incluso adictivo (picarnos con nosotros mismos o con el resto de jugadores del ranking es un aliciente perfecto para repetir). Sin embargo, estas características hacen que The Flesh God pueda acercarse más a un juego móvil que a uno de PC. Podría ser un entretenimiento perfecto para espacios cortos de tiempo pero quizá no tanto para jugarlo en nuestros ordenadores. A su favor está su precio, muy competitivo, lo que le convierte en muy recomendable dada su calidad En su contra cuenta el no contar con textos en español.

The Flesh God está disponible en Steam a un precio de 2,99€ (con un 15% de descuento durante sus primeros días).